Notas del tostador: Gelatina de frambuesa, arándano rojo, malvavisco rosa.
Productor: Juan Vergara
Granja: Las Flores
Región: Acevedo, Huila
Variedad: Java
Tratamiento: Choque térmico natural
Altitud: 1750 - 1900 metros sobre el nivel del mar
Peso: 100gr
Desde los suelos elevados de Acevedo, Huila, este café de Java se cultiva bajo la dirección de Jhoan Vergara en Finca Las Flores, un productor cuyo nombre se encuentra entre los más vanguardistas de Colombia. Criado en el seno de una familia cafetalera establecida en la región desde 1990, Jhoan ha expandido la finca más allá de la tradición, impulsando la innovación y combinando el estudio técnico con la experimentación rigurosa en fermentación, control microbiano y técnicas de secado.
Las Flores funciona menos como una finca tradicional y más como un laboratorio controlado de refinamiento varietal y de procesos. Junto a su hermano Diego, Jhoan cultiva Java, Pink Bourbon, Maracaturra, Tabi y Gesha con meticulosidad. Cada lote se procesa mediante protocolos diseñados específicamente para su perfil genético y estructural. El choque térmico, la oxidación calibrada, los intervalos anaeróbicos y el secado mecánico sellado no son adornos, sino herramientas. Sus cafés han sido seleccionados repetidamente por campeones nacionales y competidores internacionales, reconocidos por su claridad, saturación y precisión, en lugar de por excesos.
Infernal Cleansing surgió de este crisol de precisión e intención. Su producción se limitó deliberadamente a un rendimiento excepcionalmente reducido. Black Mass se enorgullece de haber conseguido una parte de este nanolote total, un lanzamiento que se mide por su escasez más que por su volumen.
Las cerezas se cosechan en su punto óptimo de maduración y se someten a un procesamiento controlado diseñado para intensificar la pureza de su sabor. Nada se hace con prisas. Nada se improvisa. Cada etapa tiene como objetivo refinar la estructura y preservar la identidad varietal.
En la taza: Gelatina de frambuesa, arándano rojo, malvavisco rosa. Fruta vibrante con un dulzor equilibrado y un final limpio y preciso. Expresivo pero a la vez controlado.
La disponibilidad no es cíclica. Es un punto fijo en el tiempo. Una vez agotado, este lote no volverá en la misma forma. El clima cambia. Los ecosistemas microbianos evolucionan. Las variables del proceso se adaptan. Lo que aquí se presenta es único para esta cosecha, esta ejecución, este momento.
Quienes reconocen la escasez entienden que la vacilación se convierte en pérdida.